Acerca de

El pasado 1 de abril por la mañana los teléfonos y los grupos de whatsapp del voluntariado de DMD comenzaron a informar de la muerte de nuestro presidente de honor, Salvador Pániker. Después vendrían las llamadas de los medios de comunicación con las propuestas de entrevistas y declaraciones. Todos tenían muy claro que en la personalidad tan completa y diversa de Salvador Pániker había una actividad que era obligatorio reseñar: su importantísimo papel en la asociación DMD, su implicación en la lucha por una muerte digna y por la legalización de la eutanasia. A los medios de comunicación, les decíamos con orgullo que hasta el día de su muerte Salvador había sido nuestro presidente de honor.

Este mismo día, nuestra Vicepresidenta, Nani Hidalgo Villarroya, y nuestra encargada de comunicación, Maria José Anía Lafuente, redactaron un texto de despedida para nuestra web. También nos pusimos en contacto con los compañeros de DMD-Federal. Conjuntamente, encargamos unas flores para la ceremonia laica de despedida y recuerdo que organizó la familia en el monasterio de Pedralbes. Guillem Seva Gómez y Nani Hidalgo Villarroya, de la Junta de DMD-CAT, optaron por el blanco y por un mensaje que resumía nuestro sentir: ¡Gracias, Salvador! Continuamos la lucha… Al día siguiente, pudimos leer en un precioso artículo aparecido en El País: “un sobrio, tan modesto como elegante, centro de rosas blancas ante el altar hacía las funciones de un cuerpo que no estaba presente” .

En la reunión de la Junta Directiva del 24 de abril, decidimos dedicar todos nuestros esfuerzos a mantener el recuerdo de Salvador y reivindicar su magnífico legado a la causa de la muerte digna. Estos esfuerzos se han materializado en muchas cosas. Una de ellas es este blog.

Anuncios